Málaga se ha despertado este sábado aún más bella y salerosa que de costumbre. Se ha puesto su traje de flamenca y su flor en el pelo desde bien temprano para disfrutar del primer día de Feria. Ha convocado a cientos de personas de todas partes para celebrar con ellas el evento que da comienzo a una semana completa de festejos: la Romería Urbana a la Basílica de la Victoria, que este 2025 cumple su 42 edición con la presentadora Toñi Moreno como abanderada. «Me siento muy emocionada y agradecida, es algo que creo no merecer y lo acepto con muchísima humildad y emoción», se sinceraba la abanderada. «Málaga es una ciudad donde estoy criando a mi hija y donde me siento muy mía», añadía.
Toñi Moreno, abanderada de este 2025. / Eduardo Nieto
El reloj marcaba las 9.45 horas y los músicos que acompañarían el recorrido empezaban a llegar. «Yo pensaba que no ibas a venir», le dice una músico a un joven compañero que acaba de aparecer y que, por lo que comentaba, tiene fama de escaquearse. «A esto sí que vengo, a esto sí; es Feria», respondía con una sonrisa. «La Feria para mí es algo muy bonito de la que tengo recuerdos inmejorables», relataba Ángeles Rodríguez, malagueña que viene a dar difusión del evento junto a Málaga De Moda y la Diputación y a fomentar las tradiciones de Málaga.
Las personas más madrugadoras, que venían a coger sitio para ver la concentración de enganches, caballos y peregrinos en el Paseo del Parque, ensayaban al unísono lo que le iban a gritar a Toñi —abanderada de la Feria de Málaga 2025— cuando posara en la puerta del Ayuntamiento: «Toñi, eres una persona maravillosa», la frase que suele decir la presentadora en su programa ‘Gente Maravillosa’ de Canal Sur.
Entre aplausos, elogios y el sonido de castañuelasEl calor no detenía a vecinos y visitantes que esperaban frente al Ayuntamiento, un edifico consistorial que lucía diferente: más color, más ilusión y más ganas de fiesta. Con 31 grados, había valientes ataviados con sus mejores galas: trajes de flamenca de todos los colores, formas y estampados, y trajes cortos —en su mayoría grises y azul claro—.
Un poco antes de las 11.00 horas la abanderada, Toñi Moreno, junto al alcalde, Francisco de la Torre; la concejala de Fiestas, Teresa Porras; y diferentes cargos municipales, salían del Ayuntamiento. La abanderada, unos pasos más hacia delante que el resto, balanceó la bandera de Málaga entre aplausos, elogios y el sonido de castañuelas. Después, los músicos interpretaron el himno de Andalucía y el de España, y la Asociación Cultural de Folclore Marisol Egea comenzó a tocar las guitarras y las castañuelas, a cantar y, sobre todo, a bailar. Sus bailes tradicionales, el color, las sonrisas y las ganas de celebración que desprendián impresionaban al público. «¡Araceli, mira qué guapas todas!», “¡Mira cómo bailan!», exclamaba desde la primera fila Pilar Pacheco, una vecina que estaba disfrutando del espectáculo. «Este es mi segundo año; el calor asusta, pero merece la pena ver la salida de la Romería. Para mí Málaga lo es todo: aquí he nacido y crecido», relataba Carmen Ruiz, vecina malagueña.
Comenzaba el recorridoUna vez que la Asociación Marisol Egea había deleitado a Málaga con sus bailes tradicionales de verdiales en la puerta del Consistorio, desfilaron hacia la carretera para colocarse para el recorrido. El tamborilero comenzó a sonar a las 11.06 horas, «es un privilegio que vaya abriendo paso a esta Romería y ser el que abre con los sones hasta llegar a la Virgen», contaba Emilio Ortigosa, tamborilero; detrás le seguía la asociación, los más de 30 enganches de caballos —en los que iban los altos cargos del Ayuntamiento— y gente a montones que los iba a acompañar hasta el Santuario donde recibe culto la Virgen de la Victoria, donde se entregaría una ofrenda floral a la Patrona de Málaga y de su diócesis. «Es la primera vez que venimos; lo estamos disfrutando tanto que me puse también una flor en la cabeza. La gente es muy amable. Quiero conocer y disfrutar la cultura de los malagueños», decía Sonia Álvarez y Patricio López, una familia de Ecuador que ha venido a disfrutar de la Feria de Málaga.
Se ha izado la bandera ante la portada de la calle Larios. / Eduardo Nieto
Niños en hombros y móviles sin parar de grabarEn el recorrido, desde los enganches no paraban de cantar y gritar «olé». Un poco antes de las 11.30 horas, justo en la plaza de la Marina, ante la portada de la Feria de calle Larios, la abanderada, junto con De la Torre, izó la bandera de Málaga. Los músicos tocaron de nuevo el himno; los bailes volvían a deleitar a los espectadores; la gente hacía corrillo; había niños en hombros para no perderse nada del evento. Los móviles no paraban de grabar para atesorar este comienzo de la Feria de Málaga 2025.
Los abanicos se abrían y cerraban sin cesar. Se avecina una Feria calurosa, pero eso no es problema para celebrar una de las semanas más importantes de la ciudad. Tras la izada de bandera, la comitiva retomaba el recorrido por la Alameda Principal, Puerta del Mar, Atarazanas, plaza de Arriola, pasillo de Santa Isabel, calle Carretería, calle Álamos, plaza de la Merced, calle de la Victoria, compás de la Victoria y el Santuario, para dar la ofrenda a la Patrona de Málaga con la ilusión y pasión que caracteriza a Málaga y a los malagueños.