Daniel Luque, en hombros. / álex Zea
La Feria Taurina de Málaga 2025 comenzaba con polémica por la no concesión por parte de la Diputación a la empresa Lances de Futuro de la prórroga para seguir un año más al frente de La Malagueta. La plaza saldrá en los próximos meses a concurso, de cara al histórico 2025 en el que se conmemorará el 150 aniversario del edificio.
Los carteles presentados, combinación de toreros consolidados y distros emergentes, ha gozado del respaldo del público, que en hasta tres tardes consecutivas agotaba todas las localidades disponibles. Sin duda, esta es la nota más positiva de un ciclo que ha mantenido todas las tardes el gran nivel de público y confirma la buena salud de la Fiesta en Málaga.
David de Miranda. / álex zea
Morante de la PueblaLas bajas en esos carteles estrella de Cayetano Rivera y, sobre todo, de Morante de la Puebla por partida doble, no han resentido las taquillas. La empresa optaba por Diego Urdiales en la primera sustitución del maestro sevillano, y por Daniel Luque en la segunda; mientras que al hijo de Paquirri y nieto de Antonio Ordóñez lo reemplazaba Manuel Escribano.
En lo que respecta a los matadores, la feria nos deja dos grandes triunfadores en el toreo a pie: David de Miranda y Daniel Luque, los únicos que junto al rejoneador Diego Ventura han logrado abrir la Puerta Grande Manolo Segura. En todos los casos sumaron un total de tres orejas. También lo hicieron, en el populoso XVIII Certamen Internacional de Escuelas Taurinas de La Malagueta, el novillero local Manolo Martínez y el mexicano Ignacio Garibay, que finalmente se alzaba ganador y podrá debutar con picadores en este coso la próxima temporada.
Todas las tardes se han cortado orejas, destacando las tres paseadas por Emilio de Justo (una en cada uno de sus toros y por eso salía a pie) en su mano a mano con Fortes, que también puntuaba en cada uno de sus paseíllos. También cortaban un trofeo a cada uno de sus oponentes Escribano y José Fernando Molina, revelación de los carteles junto a Víctor Hernández, que lograba un apéndice.
DecepciónEl resto de las orejas paseadas en el abono fueron a parar a manos de Pepe Moral, Juan Ortega y los novilleros Víctor Méndez y López Ortega. Aún sin puntuar, son destacables las actuaciones de Urdiales, David Galván o Borja Jiménez; mientras que en el capítulo de decepciones solo habría que incluir a un gris Roca Rey sin lote y, sobre todo, un desdibujado Talavante.
Pero para decepción, en esta Feria, la del juego del ganado. Nada que objetar a la presentación de las reses durante todas las jornadas, hasta la última corrida de El Freixo, impropia de una plaza de primera categoría como Málaga y que resultó muy protestada. En lo que respecta al comportamiento de las reses, solo podemos salvar la noble corrida de Juan Manuel Criado, que de haber estado certeros sus matadores con las espadas, habría marchado al desolladero con algunas orejas de menos.
La novillada de Macandro resultó decepcionante, al igual que el encierro enviado por la ganadería portuguesa de Murteira Grave, que tras su triunfo de un año antes, mostró la otra cara de la moneda con una auténtica pasarela de mansos. Se dejaron los de Benítez Cubero y Pallarés para rejones y, volviendo a la lidia a pie, tampoco sirvió la bien hecha corrida de Torrealta.
Diego Ventura. / álex Zea
Astado más encastadoSolo un toro, el primero lidiado por Manuel Escribano y de nombre Jaceno, libró a la ganadería de Victoriano del Río. Fue, posiblemente, el astado más encastado que ha saltado al ruedo de la malagueta, en contrapunto de la falta de raza que mostraron el resto de sus hermanos. El mismo pobre juego ofrecía en líneas generales la corrida de El Puerto de San Lorenzo, y la ya mencionada de El Freixo, que además de tener poco remate no demostró tener la casta que a lo largo de esta campaña ha mostrado la ganadería de El Juli.
Esta situación nos invita a realizar una profunda reflexión con respecto al cuidado que hay que tener a la hora de reseñar toros para Málaga. No basta con hacer carteles atractivos de toreros, también hay que cuidar a los animales para lograr la fidelidad de este público que se acerca a La Malagueta y no puede sentirse decepcionado con el espectáculo que se le ofrece.
Menos mal que se han vivido faenas memorables como la de David de Miranda a Enamorado, un astado de enorme complejidad y peligro ante el que el diestro onubense se jugó la vida son ambages. Cada muletazo que le robaba al serio animal de Victoriano del Río ponía en vilo a los espectadores, que le sacaban a hombros de la plaza. Esta actuación le ha valido, de momento, para conseguir el Trofeo Capote de Paseo que entrega cada año el Ayuntamiento al triunfador de la Feria, y es más que probable que reciba también el Estoque de Plata – Trofeo Antonio Ordóñez que otorga la Diputación de Málaga en su ya tradicional Gala de la Tauromaquia.
Con estos festejos, a la espera de los dos espectáculos que componen la Real Feria de Agosto de Antequera que se celebra este fin de semana con un mano a mano de los rejoneadores Andy Cartagena y Diego Ventura el sábado con toros de Prieto de la Cal y su goyesca del domingo con Curro Díaz, Emilio de Justo y Marco Pérez con astados de Núñez del Cuvillo y Manuel Blázquez, se da por concluida también la temporada 2025 en la provincia de Málaga, que se vuelve a ver huérfana de corridas en plazas tan tradicionales como Fuengirola o sobre todo la histórica de Ronda, a la espera de las actuaciones necesarias para su consolidación estructural.