La muerte de Carlos Jesús ha supuesto una enorme sorpresa en el mundo de la televisión. Aunque llevaba años retirado, el peculiar vidente hizo sonreír a millones de espectadores tras ser descubierto por Alfonso Arús y Javier Cárdenas en el programa de Antena 3, ‘Al ataque’, a principios de los años 90.
Sus inquietantes frases y teorías se quedaron para siempre en la retina del público, que más de 30 años después, aún muchos las siguen repitiendo, imitando su característicos gestos y tono de voz. Según él, procedía de un planeta llamado Raticulín y en cuestión de segundos, soplando un poco sobre sus manos, se convertía en su hermano Christopher. No se olvidará fácilmente su alarmante aviso de la llegada a la Tierra de «13 millones de naves procedentes de Ganímedes, Orion, Raticulín».
Una de sus historias más sorprendentes fue la relativa al fin del mundo. «Ya ves cómo va el mundo, la atmósfera, el trabajo. Cristo me dijo que el fin del mundo será al día siguiente de que Jerusalén sea asaltada por los israelitas», aseguraba ante un atónito Javier Cárdenas, que le intentaba desestabilizar diciéndole que los Israelitas ya están allí: «Pues será en Belén, que es el pueblo donde nació Jesús. Pero es que además se acerca un gran asteroide a la deriva, «el Argamedón», que pasará tan cerca de la tierra que hará que nuestro planeta cambie el eje y se produzcan tres días de oscuridad».
Las risas de Arús y compañía siempre acompañarán sus truculentas teorías: «El sol estará tapado, la gente mirará al cielo y a la tierra se acercarán tres millones de naves que recogerán a los 10.144.000 de personas que tengan la señal del Padre y del Hijo impuesta por mí. Los demás, aunque han sido llamados, no han creído. Porque muchos creen que es un cuento…».
Otro de los momentos cumbre de Carlos Jesús fue cuando llegó a decir que tenía poderes curativos: «Puedo curar a los cojos, resucitar a los muertos y quitar flatulencias», garantizaba en Antena 3. Si capacidad sanatoria iba mucho más allá de la salud de las personas, llegando a ser capaz (según él) de resucitar a las máquinas.
«Una de las cosas más bonitas es la de poder quitar los virus, he curado a un negro de SIDA y también puedo quitar los virus de las máquinas, después de que un técnico llevara doce horas sin lograrlo. Miré al cielo y dije: «Jesús, haz acto de presencia», puse las manos y pum, pum, en un momento, quité los virus de la máquina».
Inevitablemente tildado de farsante, Carlos Jesús hizo tan solo unas pocas apariciones que le convirtieron el leyenda televisiva y personaje eterno, que después de haber fallecido varias veces (según su propio testimonios), ahora se ha marchado para siempre, quedando sus frases más míticas.