Al menos una persona murió y otras cuatro resultaron heridas este sábado en una nueva oleada de bombardeos efectuados por Estados Unidos contra la provincia de Saada, en el noroeste del Yemen, denunciaron los rebeldes hutíes.
El portavoz del Ministerio de Salud de los hutíes, Anees al Asbahi, aseguró en su cuenta oficial de X que, según un «recuento preliminar» de las autoridades competentes, una persona murió y otras cuatro resultaron heridas por «la agresión estadounidense».
De acuerdo con el responsable, el bombardeo tuvo como objetivo «una casa próxima a una tienda de venta de paneles solares en el oeste de la provincia de Saada», sin ofrecer más detalles.
Por su parte, la televisión Al Masirah, portavoz de los insurgentes, indicó que el ataque se produjo en la zona de Hafsin, donde los equipos de la Defensa Civil acudieron para «extinguir los incendios» y asistir «a las víctimas de la agresión estadounidense contra una tienda de venta de energía solar».
«Uno de los ataques de la agresión estadounidense tuvo como objetivo una casa junto al almacén de energía solar objetivo en Hafsin, al oeste de la ciudad», añadió la cadena, que ofreció el mismo balance de víctimas que el portavoz del Ministerio de Salud controlado por los rebeldes yemeníes.
En la noche del pasado 15 al 16 de marzo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó una operación a gran escala contra los rebeldes respaldados por Irán para reducir las capacidades de los insurgentes en sus ataques contra la navegación marítima internacional.
Hasta el momento, de acuerdo con los insurgentes, alrededor de un centenar de personas han muerto en esta nueva campaña de bombardeos, que son efectuados casi a diario por las fuerzas de Estados Unidos.
Los hutíes anunciaron en noviembre de 2023 que atacarían a los barcos que comerciasen con Israel en represalia por la guerra de Gaza, y esto se ha concretado en un centenar de ataques y ha causado una importante reducción del tráfico marítimo por el canal de Suez, obligando a muchos barcos a circunvalar África para evitar así las acciones de los insurgentes.
Aunque cesaron las acciones de los hutíes contra buques en los mares Rojo y Arábigo con la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y Hamás a mediados de enero en Gaza, los rebeldes yemeníes anunciaron que reanudaban sus ataques cuando Israel rompió el acuerdo de tregua para presionar al Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para que levante el asedio a Gaza.