Tres integrantes de un grupo itinerante dedicado al timo de la ‘estampita’ han sido detenidos por la Policía Nacional en Estepona como presuntos autores de una estafa de 7.900 euros a una mujer el pasado junio en esta localidad malagueña.
La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por la víctima y ha supuesto la detención de dos hombres y una mujer de 20, 25 y 53 años, que portaban en su vehículo el material necesario para el engaño, como fajos de dinero falso y abalorios dorados que usaban como señuelo, según ha informado este viernes la Policía en un comunicado.
Las pesquisas apuntan a que uno de los autores se hizo pasar por una persona con discapacidad que portaba en su bolso lo que podría ser una gran cantidad de dinero y manifestó su intención de dárselo a una buena persona.
En este timo, un segundo autor que actúa como «gancho» y se hace pasar por un transeúnte ajeno a la trama que induce a la posible víctima para aprovechar la oportunidad de obtener el dinero que porta el primero y repartírselo a partes iguales.
Posteriormente, se dirigen a un lugar apartado, domicilio de la víctima, banco o, como en este caso un vehículo, en el que se encuentra una tercera persona, donde se lleva a cabo el intercambio de joyas o dinero que tenga la víctima por el falso dinero de los estafadores.
La perjudicada aseguró en su declaración haber sufrido un perjuicio económico de 7.900 euros.
Una vez realizadas las primeras gestiones, los agentes determinaron marca, modelo y matrícula del vehículo que utilizaron estas personas para la supuesta estafa e identificaron a los integrantes del grupo criminal, que «tenían perfectamente definidas sus funciones y tareas» para «desvalijar a las víctimas mediante el engaño».
Según la Policía, este tipo de red criminal se desplaza por toda la geografía española en busca de posibles «objetivos», lo cual dificulta su identificación, localización y detención.
Casi un mes después de los hechos, los agentes lograron localizar nuevamente el vehículo utilizado en Estepona y detuvieron a sus ocupantes.
En su automóvil portaban todo el material necesario para «teatralización» en esta modalidad de estafa: fajos de dinero falso predispuestos en un bolso, abalorios de color dorado -simulando valiosas joyas- usados de señuelo para el engaño y las bolsas que utilizaban para dar «el cambiazo» a las víctimas.